En México, los gastos del negocio son deducibles para efectos del ISR siempre que cumplan con ciertos requisitos ante el SAT:
Ejemplos comunes de gastos deducibles: renta del local, servicios de internet y telefonía, equipo de cómputo, materiales de trabajo, salarios del personal, capacitación, y transporte relacionado con el negocio.
Consulta a tu contador para validar deducibilidad específica de cada gasto.